lunes, 29 de marzo de 2010

Como en casa, en ningún sitio



A lo largo de su historia, el Athletic nunca ha dejado de compartir la filosofía vital de aquella anciana muy hogareña que, en su lecho de muerte, mientras un sacerdote voluntarioso intentaba convencerla de las maravillas de la vida eterna, le espetó aquello de «padre, desengáñese, que como en casa no se está en ningún sitio». Durante casi cien años, San Mamés ha sostenido al Athletic, que en su campo ha tenido casi siempre un magnífico granero de puntos y de satisfacciones. De hecho, las temporadas en que a los rojiblancos les han salido mal las cosas jugando delante de su hinchada han sido siempre tristes y mediocres. Cuando no muy peligrosas para su salud.

Sobran las estadísticas que constatan la importancia del factor San Mamés. Ahora que se han conmemorado los 80 años del primer título de Liga obtenido por el Athletic se puede recordar, por ejemplo, que el legendario equipo de mister Pentland sólo cedió un punto en casa en toda la temporada. Y, yendo del primer título liguero a los dos últimos, a nadie se le escapa que fue su tremenda autoridad como local -31 victorias, 3 empates y 2 derrotas-, la que permitió a la tropa de Javier Clemente alcanzar la gloria dos años seguidos.

No es necesario, sin embargo, irnos a los momentos cumbre de la historia del club para percibir el influjo benéfico que ejerce 'La Catedral'. En estos últimos años, el grado de fiabilidad del Athletic en su campo ha condicionado por completo su clasificación. Una comparativa de los resultados del equipo una vez cumplida la jornada 28 lo deja claro. Veamos. En las dos temporadas de Ernesto Valverde, es decir, justo antes de caer por el precipicio, el Athletic entraba en la primavera con unos números similares a los actuales. En la campaña 2003-04, los rojiblancos marchaban quintos con 41 puntos. De ellos, 26, es decir, un 63% los habían obtenido en San Mamés. Al año siguiente, la eficacia de los 'Txingurri boys' al calor de su hinchada se redobló, lo que sirvió para compensar sus malos números a domicilio. De los 38 puntos que contaba el equipo en la jornada 28, un total de 28, el 73%, los había sumado delante de su parroquia.

Llegamos así a los años funámbulos, como escribió Miguel González San Martín. La peor crisis deportiva que ha sufrido el Athletic en 112 años se ha sentido especialmente en San Mamés, que pasó de ser un fortín a convertirse en un desagüe. Los números cantan. En la primera temporada 'horribilis', la 2005-06, el Athletic ocupaba el puesto 14 en la jornada 28. Sumaba 29 puntos, a sólo dos del descenso. El equipo sólo había sido capaz de amarrar 16 puntos como local.

Lo peor, en cualquier caso, estaba por llegar. En el siguiente ejercicio, los rojiblancos batieron todos sus récords negativos en San Mamés. En los trece partidos que llevaban jugados como locales cumplida la jornada 28, los pupilos de Félix Sarriugarte y Mané sólo habían sacado ¡9 puntos! El porcentaje era estremecedor: un 23%. Lo nunca visto. Con esas cifras, lo normal era que el equipo ocupase, como ocupaba, puestos de descenso. De hecho, si se acabó salvando 'in extremis' fue porque ganó 4 de los 6 últimos partidos que jugó delante de su angustiada afición.

Con la llegada de Joaquín Caparrós comenzaron a mejorar los números del Athletic como anfitrión. Lo hicieron, eso sí, de una forma bastante tímida. En realidad, ha sido en esta tercera temporada cuando el rendimiento de los rojiblancos en San Mamés ha vuelto a ser el de los buenos tiempos, lo que ha tenido fiel reflejo en la tabla. Veamos. En la temporada 2007-08, a estas alturas de la función, el Athletic ocupaba el puesto 14. Sólo un punto le separaba de la zona de descenso. En San Mamés había sumado 19 puntos en 14 partidos. Sólo el 45% de los puntos que se lidiaban en Bilbao se quedaban en casa. La pasada temporada vino a ocurrir lo mismo: 20 puntos sobre 42 posibles en los primeros 14 partidos en 'La Catedral'. Un 47%. Con un porcentaje así, las penurias están aseguradas salvo que el equipo se exhiba a domicilio, que no era el caso. De este modo, hace un año el Athletic se encontraba en el puesto 15, a sólo dos puntos del descenso.

La mejoría

El gran salto ha llegado esta campaña. Se podría decir que el Athletic ha vuelto por sus fueros y que San Mamés, tras cuatro años siendo un campo propicio cuando no directamente una bicoca para los equipos visitantes, vuelve a ser un fortín. Los datos están ahí. 8 victorias, 2 empates y 3 derrotas en los 13 partidos jugados en el viejo estadio bilbaíno. A modo de curiosidad: se trata de los mismos registros que en la primera temporada de Valverde. Y no sólo eso. Hay otro aspecto que se debe valorar e infunde optimismo. Nos referimos a que el Athletic está en racha como local. De hecho, hay que remontarse a las seis victorias consecutivas en casa que obtuvieron los rojiblancos en la campaña 1997-98 -¿quién ha olvidado aquel magnífico sprint que terminó con el Athletic en la 'Champions' tras vencer al Zaragoza?- para encontrar una racha mejor que la que llevan los pupilos de Caparrós: cinco victorias y un empate.

Ahora que la sequía a domicilio se está haciendo cada vez más acuciante -para llegar a la última victoria hay que remontarse al pasado 12 de diciembre en Zaragoza-, no hace falta decir que el reto es continuar intratables en casa. Contando el de esta noche ante el Racing, a los bilbaínos les quedan seis partidos en su estadio; todos ellos asequibles sobre el papel. Si en los últimos diez años la UEFA se ha situado en una media de 60 puntos, las cuentas son fáciles de hacer. Europa pasa por San Mamés.

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