lunes, 29 de marzo de 2010

Ahora o nunca


Cada vez queda menos y el margen de maniobra se estrecha. Los equipos ya están definiendo sus posiciones y el Athletic, bien colocado, a rebufo de los mejores, quiere activar el turbo y asentarse de forma definitiva en los puestos europeos. El traspié ante el Atlético está guardado en la memoria bajo llave y ahora lo único que preocupa es el Racing. Tanto que Joaquín Caparrós definió ayer el duelo de esta noche como un partido con «mayúsculas» y habló de unos tres puntos «importantísimos» para el devenir rojiblanco. Por aquello de que «todo pasa por lo que hagamos en San Mamés», frase que desgastará de tanto usarla, pero que encierra la esencia de la ambición continental. 26 de los 42 puntos actuales se han sacado en Bilbao y sólo la fortaleza en casa permitirá que las cuentas cuadren.

El Athletic se entrenó ayer a puerta cerrada en San Mamés. Luego compareció Caparrós para dar la convocatoria. Pocas sorpresas, más bien ninguna, dos novedades respecto a la lista confeccionada para el Atlético. Se han caído Yeste, por acumulación de tarjetas, y Haritz Borda, por decisión técnica, y han entrado Amorebieta y Díaz de Cerio. El técnico fue claro al anunciar que su intención es continuar igual que en los «últimos partidos». Dicho de otra forma, muy pocos retoques, obligados, y el mismo bloque para defender el fortín europeo. Salvo un cambio de criterio de última hora, el centro del campo será de nuevo para Iturraspe y Javi Martínez, mientras que Ustaritz regresará a la suplencia.

A Caparrós se le ve muy encima del compromiso de hoy. Quizás porque puede convertirse en el termómetro de las aspiraciones rojiblancas. Fallar mermaría la moral de un equipo agrandado por su estado de ánimo, y anotarse un triunfo implicaría un montón de cosas; todas ellas positivas. Alejarse del Deportivo -desguazado ayer por el Getafe en Riazor-, acercarse al Mallorca y, lo que es más importante, dejar claro que una de las plazas europeas es suya; que el resto se pelee por la que queda. «Tenemos que ser fuertes en casa. Si lo hacemos, habrá premio», aseguró Caparrós, muy incisivo acerca de la trascendencia del choque de esta tarde. «El del Racing es un partido con mayúsculas. A ver si sale bien y cogemos una rachita».

«Abrir y cerrar de ojos»

El técnico sevillano sabe que el mayo está a vuelta de la esquina y que la Liga entra en su fase decisiva. «Ya queda muy poquito, un abrir y cerrar de ojos, y cada vez queda menos tiempo para seguir enganchándose arriba, para despegarse y para que los equipos te vayan metiendo presión». Toca jugar hoy, lunes, un día nada futbolero. «No hay más remedio. Hoy -por ayer- todo el mundo estará pendiente de los resúmenes (...). El partido no es sólo importante para el Athletic, sino para ellos también ya que querrán hacer bueno el empate», dijo en alusión al punto del Mallorca.

El hecho de que los rojiblancos vayan a cerrar la jornada les adjudica un plus informativo: conocer el resto de los resultados les permite hacer todo tipo de operaciones matemáticas, aunque sólo vale la de sumar; restar implicaría suspender. «Nos puede servir como un matiz motivador porque les haríamos ver lo que ha pasado», dijo Caparrós. Se le recordó que el sábado aguarda el Barça. No le interesa, ahora no. «Para ir a Madrid hay que pasar por Burgos. Pues bien, primero pasemos por Burgos», tiró de la metáfora para fijar el orden de las prioridades.

No quiso entrar en el debate de las tarjetas amarillas, de si 'ordenará' que se 'limpien' algunos jugadores a punto de cumplir el ciclo. Sí respondió cuando se le cuestionó acerca de Sergio Canales, la joya racinguista. «Es un chaval con proyección y calidad. Ha tenido mucha repercusión mediática porque se irá al Madrid». Le verá esta noche. De cerca.

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